Un poco de historia

El Colegio Montemar nace en 1997 por iniciativa de un grupo de padres de familia, que vieron la necesidad de crear un colegio para varones con una educación de calidad, teniendo en cuenta a la persona en su totalidad, para formar hombres íntegros, ciudadanos responsables y cristianos consecuentes. Este mismo grupo de padres de familia, diez años antes había tenido ya la experiencia de poner en marcha el Colegio Albamar para mujeres, también de Reñaca, en Viña del Mar.

Desde sus inicios la formación espiritual del colegio está encomendada a la Prelatura del Opus Dei.

A partir de estas mismas iniciativas de los padres de familia es que han surgido otros proyectos educativos similares en Chile como son los colegios Los Andes, Tabancura, Huelén, Cordillera y Los Alerces, en Santiago, e Itahue y Pinares, en Concepción, instituciones con las cuales, ambos colegios de Siel mantienen vínculos permanentes de intercambio en su quehacer educativo, tanto profesores como alumnos.

Los Padres de familia no han tenido otra motivación más que las enseñanzas de San Josemaría Escrivá de Balaguer, en el sentido de entregar una sólida formación académica, moral, cívico-social, cultural, artística y deportiva, todo ello fundado en valores auténticamente cristianos.

Desde el año 2004 han comenzado a egresar las primeras generaciones de alumnos del Colegio Montemar, las que, además de haber obtenido excelentes resultados académicos en los procesos de Selección Universitaria, permitiéndoles en su gran mayoría ingresar a las carreras y universidades de su preferencia, han demostrado una preparación y madurez poco común en sus primeros años de universidad.