El campo de desarrollo de Vida Cristiana supone el esfuerzo continuo por crecer en el trato personal con Dios y vivir coherentemente la fe, tanto dentro como fuera del colegio. No implica el vivir a la perfección todos los principios de conducta cristianos, pero sí tener un afán operativo de levantarse siempre, luchando genuinamente por adquirirlos.
Este campo es el más importante para el desarrollo de los alumnos en nuestro colegio, pues supone el nervio propio de los principios que dan vida nuestro proyecto educativo, y es lo que constituye el motivo último para trabajar bien y servir a los demás.
El colegio procura ayudar a los alumnos a desarrollar el campo de Vida Cristiana de diversos modos.
Algunos de ellos son:
– Impartiendo cursos y charlas para los padres, ayudándoles a crecer en los principios cristianos, de modo que sean ellos los principales educadores en la fe de sus hijos.
Viviendo diversas prácticas de piedad a lo largo de la jornada, que enseñan a los alumnos a hacer vida su fe cristiana en el día a día. Prácticas como el ofrecimiento de obras, el rezo del ángelus, bendición del almuerzo, etc.
– Dando razón de nuestra fe, y mostrando cómo vivir una vida de relación personal con Dios. Esto se da de modo particular en las clases de religión y en las horas de oratorio.
– Poniendo a disposición de los alumnos y sus familias los sacramentos mediante los que recibimos la vida de la gracia: disponibilidad permanente del capellán para atender en la confesión, misa diaria en el horario escolar para quienes quieran asistir, sacramento de la confirmación para los alumnos y familiares interesados en recibirla, etc.
– Celebrando algunas fiestas litúrgicas importantes, de manera que los alumnos tomen conciencia de su importancia y gocen con actividades recreativas estos eventos.